La generación de energía eléctrica en sitio para consumo propio floreció notablemente en México desde los años noventa con las figuras del autoabastecimiento simple y la cogeneración, y partir de 2014, como resultado de la hoy abrogada Ley de la Industria Eléctrica, que contemplaba las figuras del abasto aislado y la generación exenta/distribuida, limitada entonces
